Junto a la fruta, las verduras y hortalizas constituyen una fuente primordial de vitaminas, sales minerales, fibra y antioxidantesHoy en día podemos comprar sin ningún problema todo tipo de verduras durante todo el año, pero si llenamos nuestro nevera y despensa con verduras de temporada ahorraremos un poquito, que nunca está de más. ¡Y no son pocas! Siendo uno de los elementos característicos de la dieta mediterránea, existe una gran variedad de verduras a nuestro alcance que deberíamos explotar más, ¿Te animas ?

VERDURAS DE TEMPORADA FINALES DE PRIMAVERA – PRINCIPIOS DE VERANO:

  • Calabacín:  esta hortaliza es rica en agua, vitaminas y minerales, y pobre en calorías.
  • Calabazas: las calabazas son un alimento que no aprovechamos todo lo que deberíamos. Son súper beneficiosas en muchos aspectos. Regulan el azúcar en sangre, tienen propiedades diuréticas y depurativas, y mejoran los problemas intestinales, manteniendo nuestros riñones en perfectas condiciones.

  • Cebollas: cómela cruda para maximizar su poder desinfectante de enfermedades infecciosas. También es muy buena para todas las afecciones respiratorias. La próxima vez que cojas un catarro, recuerda: ¡cebollas!
  • Espinacas: también conocidas como ‘oro verde’ y no es por menos: previene el cáncer, está indicada para diabéticos y personas con problemas de asma o presión arterial, y fortalece nuestros huesos, piel y cabello. Y debido a su alto contenido en fibra regula la actividad intestinal. Es, sin duda, nuestra preferida.
  • Judías verdes: las judías verdes reducen la presión arterial y tienen propiedades diuréticas y antiinflamatorias.
  • Lechugas: pese a que la lechuga tiene muy poco valor nutritivo, es rica en antioxidantes. Y tiene la particularidad de poseer efectos sedantes y tranquilizantes.

  • Nabos: los nabos tienen propiedades antioxidantes y antiinflamatorias. Asimismo intervienen en la formación de colágeno, huesos, dientes y glóbulos rojos, y favorecen la absorción del hierro.
  • Rábano: tienen propiedades antimicrobianas, antioxidantes, expectorantes, diuréticas, inmunoestimulantes, depurativas y anticancerígenas. Regulan las funciones del colon y tratan trastornos digestivos. Los rábanos tendrían que ser otro de tus nuevos favoritos. 
  • Remolacha: contribuye al buen funcionamiento de nuestro aparato digestivo, la remolacha también mejora nuestro sistema inmunológico y cardiovascular.
  • Tomate: aunque de una fruta se trate, los tomates están tan asimilados como verdura que los hemos tenido que incluir en esta lista. Los tomates poseen licopeno, un importante antioxidante. Además nos ayudan a reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares, purifican y desintoxican el hígado y tienen un ligero efecto laxante.
  • Zanahorias: su riqueza en antioxidantes es famosa: las zanahorias nos ayudan a prevenir el cáncer y ralentizan el proceso de envejecimiento del organismo.

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