Agosto es el mes más caluroso del año, y también cuando más personas nos vamos de vacaciones. ¿Eres de los afortunados que se va de viaje este mes?

Viajar en avión, sobretodo en vuelos transoceánicos, puede provocar problemas digestivos debido a los cambios de horarios y temperaturas.

Los nervios de estar en otro país, los cambios bruscos de temperatura y la alteración de las horas de sueño pueden causar problemas digestivos como estreñimiento, diarrea e incluso hinchazón estomacal. Algo que puede resultar muy incómodo.

¡No sufras! Es algo bastante común entre los viajeros, pero siguiendo una serie de consejos podrás llegar a prevenirlo o, al menos, combatirlo más fácilmente.

Ve preparado

Cuando te vayas de viaje, lleva contigo medicamentos o remedios contra los problemas digestivos. ¡Mejor ser previsor!

Cuidado con la alimentación

Si vas a un país donde las condiciones higiénicas no sean del todo correctas, extrema la precaución a la hora de comer. Procura no ingerir lácteos o, si lo haces, que estén pasteurizados. Si tienes dudas sobre la procedencia de los alimentos de origen animal, opta por platos vegetarianos y ricos en verduras. También recomendamos evitar las salsas o condimentos a base de huevo (mayonesa, mostaza, etc).

Agua y té, tus aliados contra los problemas digestivos

Si aún no os ha quedado claro que hay que beber 2 litros de agua al día, hacéroslo mirar, de verdad. Nunca va mal repetirlo, y más si os vais de viaje: bebed siempre agua de fuentes fiables o embotellada. Si empezáis a notar movimientos indeseables en el estómago, un té es la acción más eficaz. La manzanilla o cualquier té digestivo son las mejores opciones.

¡Adiós nervios!

Está demostrado que gran parte de estos problemas estomacales y de digestión están causados por los nervios. A ver, ¿por qué estás nervioso? No vas a perder el vuelo (o tren, autobús, etc), ni tampoco vas a tener un accidente. Relájate, tómatelo con calma y, sobretodo, disfruta.