Se dice, se cuenta, se rumorea…Todos tenemos nuestras fuentes pero, queridos Novais y Vaismucho, en cuestiones de fibra, haced caso de la palabra de Plantaben. Hoy, seguimos desmontando mitos. Que no os la den con queso… ¡y menos con nuestra mejor aliada para vencer el estreñimiento!

Aquí está la segunda entrega para desenmascarar los 10 mitos sobre la fibra:

Mito 4: cuanta más mejor

Por norma, aunque algo sea bueno, lo es en su medida. Incluso nuestra amiga la fibra, si se toma más de la cuenta, puede ocasionar una mala absorción de algunos minerales como el hierro o el calcio, además de provocar flatulencia. Pero para que la fibra produzca carencias, debe ingerirse en cantidades muy altas, de 2 a 4 veces superiores a las recomendadas. Por lo tanto, queridos Novais y Vaismucho, podéis estar tranquilos, pero recordad: el consumo de fibra, como todo, en su justa medida.

Mito 5: sólo sirve para el estreñimiento

Todos sabemos que la fibra ayuda a regular el tránsito intestinal y a tratar el estreñimiento. Pero no sólo eso. También puede contribuir a mejorar enfermedades como la diabetes o la hipercolesterolemia. Ay, fibra, qué buena eres.

Mito 6: los alimentos enlatados no contienen fibra

Mentira. Los alimentos con fibra, una vez enlatados, siguen conteniéndola. Las latas no representan el Triangulo de las Bermudas para la fibra, no la hace desaparecer. Existen alimentos en conserva como los espárragos, las alubias o las lentejas (por citar algunos) que son ricos en fibra. Por lo tanto, ¡dejad que os den la lata!

Y hasta aquí el artículo de hoy, hemos derribado otros 3 mitos de la fibra. Aún nos quedan 4 más por desvelar, pero mejor dejarlos para otra vez, que lo bueno, si breve, dos veces bueno.

¡Hasta la próxima!