Otra vez más, venimos con nuestras recetas ricas en fibra y, en esta ocasión lo hacemos con una deliciosa lasaña de espinacas. Y es que, como ya hicimos con los ravioli rellenos de calabacín, queremos proponeros más comidas especialmente indicadas para los más peques de la casa, que habitualmente son reacios a comer la cantidad de verduras y legumbres que necesitan para llevar una dieta saludable, que les ayude a sobrellevar sus problemas intestinales. ¡Comenzamos!

Ingredientes para 4-5 porciones de lasaña de espinacas

  • 18 placas de lasaña
  • 300 g de espinacas
  • 250 ml de salsa de tomate (podrás hacerla tú mismo, o comprarla hecha)
  • 1 cebolla
  • 1/2 diente de ajo
  • Queso parmesano rallado (esto es más al gusto que otra cosa)
  • 1 cucharada de aceite de oliva
  • Bechamel (al igual que con la salsa de tomate, puedes hacerla tú mismo, ¡o comprarla preparada!)
  • Albahaca fresca (se puede sustituir por orégano o tomillo)
  • Sal y pimienta blanca

Dificultad: no es un sándwich, pero tampoco un cocido madrileño

Preparación

  1. En primer lugar, cocemos las espinacas en el agua a la que ya hemos añadido la sal. Las dejamos hervir durante unos 10 minutos aproximadamente y, a continuación, las escurrimos bien.
  2. El siguiente paso es picar las espinacas. Luego las apartamos en un cuenco, y las mezclamos con un par de cucharadas de bechamel y la mitad del queso parmesano.
  3. Ponemos las placas de lasaña a remojar en agua templada, siguiendo las instrucciones del fabricante que encontramos en el envase.
  4. Mientras las placas se ablandan, pelamos y picamos la cebolla y el ajo y los rehogamos en una sartén con aceite. Una vez hecho esto, añadimos la salsa de tomate. Dejamos calentar a fuego lento.
  5. Finalmente, escurrimos las placas de pasta, colocamos un poco de bechamel en una fuente de horno, cubrimos con las placas y formamos capas alternas de espinacas y salsa de tomate. Cubrimos la lasaña con el resto de bechamel y espolvoreamos el queso parmesano restante.
  6. Gratinamos la lasaña 15 minutos… ¡y lista para disfrutar!

Riquísima, ¿verdad? Además, con la lasaña se pueden hacer numerosos añadidos según nuestras preferencias. Por ejemplo, y siguiendo nuestra voluntad de ofrecer platos saludables, proponemos champiñones, piñones e incluso atún, haciéndolo un plato aún más completo si cabe. ¡Hasta la próxima!