Seguimos con nuestra serie de artículos sobre los problemas asociados al estreñimiento. Hoy hablamos del estreñimiento y dolor de espalda, uno de los más frecuentes, a menudo asociado al sedentarismo, y que puede degenerar en problemas muy serios.

Dolor de espalda y estreñimiento

Incluso los casos más leves de estreñimiento pueden provocar dolores de espalda. El estreñimiento se produce cuando las heces quedan bloqueadas en el intestino grueso, lo que presiona la zona lumbar. Al tener dificultad para defecar, se intenta hacer fuerza, lo que agrega más presión a la espalda.

También puede suceder al contrario. Un dolor de espalda tras un esfuerzo realizado puede causar estreñimiento, debido a que los músculos de la espalda baja en el espasmo puede interferir con los nervios autónomos responsables de la peristalsis de los movimientos intestinales.

¿Cómo acabar con el dolor de espalda?

Medicarse contra el dolor de espalda puede acabar con el dolor pero no con el estreñimiento. De hecho, algunos medicamentos podrían ser contraproducentes en este sentido. Si los problemas de estreñimiento y dolor de espalda son fuertes y recurrentes, lo mejor es consultar con el médico. Si son leves, seguir las siguientes recomendaciones puede resultar de gran ayuda.

  • Hidratarse bien. Ingerir líquidos en abundancia es fundamental para que su cuerpo funcione correctamente, a menudo aliviando los dolores menores de espalda.
  • Aumentar el consumo de fibra. Las hortalizas y frutas vivas ofrecen la fibra que necesaria para hacer una digestión óptima.
  • Acostarse en el suelo. Cuando el dolor de espalda es leve tumbarse en el suelo con las piernas en una silla puede servir para quitar la presión y el peso de su espalda baja, dándole a sus músculos y los nervios tiempo para recuperarse. Caminar y hacer estiramientos también ayuda.
  • Hacer ejercicio regularmente. Caminar y nadar son muy buenos ejercicios para fortalecer el abdomen y aliviar el dolor de espalda. Hacer ejercicio estimula el movimiento intestinal.
  • Quiropráctica, acupuntura, masajes.  Cualquier de estas terapias puede ser beneficiosa para aliviar los problemas de espalda, relajarse y facilitar el movimiento de los intestinos.