Las espinacas son uno de esos alimentos que tienen todas las virtudes y que deberíamos aprovechar más. Aportan vitaminas, minerales, fibra (perfecto para problemas digestivos y de estreñimiento), mucha agua y pocas calorías. Además de que son súper versátiles y puedes encontrarlas en ensaladas frías, en lasañas, salteadas, al horno…

Y para que te hagas una idea, cada 100g de espinacas aportan sólo 21 kcal, mientras que otras verduras como el brócoli o las alcachofas contienen 34kcal y 47kcal respectivamente, considerablemente más.

En definitiva, la receta de ensalada de espinacas con crema de piñones que te proponemos hoy es un plato muy sencillo de preparar y completo ya que contiene verdura, lácteos y frutos secos. ¿Qué más se puede pedir?

 

TIEMPO DE PREPARACIÓN: 15 minutos + 10 de horno (opcional)

INGREDIENTES (para 3 personas)

  • 500g de espinacas
  • 200ml de crema de leche o nata para cocinar
  • 50g de pan rallado o del día anterior
  • 50g de queso rallado
  • 50g de piñones
  • 1 diente de ajo
  • mantequilla
  • aceite de oliva
  • sal
  • pimienta

PREPARACIÓN DE LA ENSALADA DE ESPINACAS CON CREMA DE PIÑONES:

  1. Enjuaga las espinacas y cuécelas con agua y una pizca de sal durante 3 minutos. Escúrrelas a conciencia – las espinacas son una verdura que absorbe muchísima agua, y no quieres que la crema te quede aguada – y pícalas.
  2. Otra vez en la sartén, baja a fuego lento y añade una cucharada de mantequilla, los 200ml de nata y las espinacas.
  3. Remueve y salpimienta al gusto. Depende del queso que hayas elegido, querrás añadir más o menos sal. Si es un parmesano, por ejemplo, de sabor más intenso, no necesitará sal extra. Si es un queso más suave, sé más generoso. Deja reducir la salsa hasta que espese y quede cremosa.
  4. Mientras tanto podemos ir preparando los piñones. Saltéalos en una sartén durante 1-2 minutos con una pizca de aceite de oliva vigilando que no se quemen y súmalos a las espinacas.
  5. Restriega el pan con ajo, córtalo en trocitos pequeños y añádelo a las espinacas.
  6. Por último, remueve bien todos los ingredientes y espolvorea el queso rallado encima de la ensalada.
  7. Hay dos maneras de presentar esta receta. Si quieres puedes servirla con el queso espolvoreado frío, o bien puedes pasarla por el horno y gratinarla hasta que el queso se funda.

¡Y listo! Este plato está delicioso tanto si gratinas como si lo presentas con el queso frío, más apetecible en verano. Y es compatible con regímenes ya que si quieres reducir aporte calórico puedes disminuir o incluso eliminar el pan frito y el queso, abundantes en grasa y calorías.

Si te gustan las espinacas tanto como a nosotras, échale un vistazo a esta crema de brócoli, a esta lasaña o a este salteado.