Hoy hablamos de una de las afecciones más serias, ya que es crónica, asociada a los problemas de estreñimiento: el síndrome del intestino irritable, también conocido como el colon irritable.

¿Qué es el síndrome del intestino irritable?

Es una dolencia gástrica recurrente que suele convertirse en afección crónica y de la que todavía se desconocen sus causas, aunque se asocia a una afección gastrointestinal y a etapas de estrés emocional. Afecta más a mujeres que hombres y se caracteriza por el dolor abdominal, inflamación y ardor torácico, diarrea o estreñimiento, además de sensación de saciedad tras las comidas y gases.

La similitud de sus síntomas con un simple dolor de estómago o una gastroenteritis causada por algún alimento que nos ha sentado mal hace que su diagnóstico sea complicado. Además, tanto la intensidad como duración de los mismos varían mucho dependiendo de la persona. Como recomendación general, si las molestias se padecen con una cierta regularidad conviene acudir al médico lo antes posible.

Tratamiento del síndrome del intestino irritable

Al ser una enfermedad idiopática, no existe un tratamiento que cure el síndrome del intestino irritable, pero si se pueden aliviar sus síntomas hasta poder llevar una vida normal con un diagnóstico adecuado y a tiempo, ayudado por la adopción de las siguientes recomendaciones:

  • Llevar una dieta rica en fibra y baja en grasa.
  • Nada de atracones ni excesos en las comidas.
  • Masticar correctamente las comidas. En la mesa, mejor sin prisas.
  • Suprimir los lácteos, el café, té y chocolates.
  • Evitar las comidas y bebidas con gas.
  • Observar con qué alimentos se presentan los síntomas y suprimirlos. Generalmente los alimentos más perjudiciales son las especias, el alcohol, la bollería, mantequilla, los derivados lácteos, la col, los puerros, los guisantes y los frutos secos.
  • Beber agua en abundancia.
  • Ser regular con el horario de comidas.
  • Hacer ejercicio físico moderado pero de forma regular.

Por último, y dado su componente emocional, también es necesario saber lidiar con el estrés y los estados anímicos de decaimiento.

Si te ha parecido útil este post no dejes de leer los consejos de salud que publicamos en el blog. ¡Hasta muy pronto!