A quién no le gustan las croquetas. A quién no se le hace la boca agua cuando piensa en ellas. Quién no siente un cosquilleo por todo su cuerpo cuando huele el aroma de las croquetas recién hechas. Son lo mejor. En cualquiera de sus formas: de jamón, de pollo, de setas, de cocido, de queso cabrales, de espinacas… Pero hay un tipo de croqueta que nos emociona más que el resto, que hace que se nos salten las lágrimas de la emoción: las croquetas de bacalao mágicas.

No sabemos por qué. No sabemos si es el intenso sabor del bacalao, el toque de las especias, su maravillosa textura, o el hecho de que esta receta mola mucho más porque no tiene bechamel. Que sabemos que la bechamel está muy buena, lo sabemos perfectamente. Pero también sabemos que unas croquetas de bacalao sin bechamel tienen tres ventajas:

  • Son mucho más ligeras: la bechamel está buenísima, pero está hecha con harina, mantequilla y leche entera. No es precisamente el súmmum de la alimentación saludable
  • Son mucho más fáciles de hacer: a ver, hacer una bechamel puede ser un poco tediosa de preparar
  • Son más fáciles de digerir

Y ahora al lío: cómo se preparan estas croquetas de bacalao mágicas.

Ingredientes

  • 200g de bacalado bacalao desalao desalado
  • 2 dientes de ajo negro
  • Perejil picado
  • 1 patata mediana
  • 1 vaso de leche (opcional)
  • Lo clásico: sal, pimienta y aceite
  • Para el rebozado: harina, pan rallado y huevo

Preparación de croquetas de bacalao mágicas

  1. Cocemos la patata sin piel y troceadita en agua con sal hasta que esté blandita
  2. Hervimos el bacalao desalado y lo retiramos del fuego en cuanto hierva el agua. ¡Escurrimos al momento!
  3. Mezclamos la patata y el bacalao en un cuenco y lo aplastamos bien con un tenedor
  4. Añadimos una cucharadita de perejil picado y el ajo negro también picado a la mezcla
  5. Añadimos sal y pimienta al gusto, pero ojo no nos pasemos
  6. Ahora es cuando entra en juego la leche, si vemos que la mezcla es demasiado mazacote, añadimos un poquito de leche para hacerla más manejable
  7. Reservamos la mezcla en la nevera
  8. Hacemos las croquetas y las rebozamos pasándolas por harina, huevo batido y pan rallado (en este orden)
  9. Freímos en generoso aceite (caliente caliente)
  10. COMEMOS

Como somos gente sana, te recomendamos que quites el exceso de aceite con un poco de papel de cocina. Nosotros siempre lo hacemos, CON TODO. Esperamos que te guste esta receta tanto como a nosotros. Y lo de siempre, si te ha gustado esta receta, ¡no dudes en echar un ojo a las demás!