Septiembre es la mejor época para proponerse retos: y uno de ellos es apuntarse al gimnasio. No es broma cuando decimos que es, con permiso de enero, el mes con más altas en los centros deportivos y gimnasios.

El verano ya se ha acabado, y ahora toca perder esos kilillos de más que hemos ganado entre playa, sol y piscina. Como ya os avanzamos hace poco, es importante seguir un plan detox para eliminar toxinas y ponerse en forma. Y eso incluye practicar ejercicio.

Si este mes de septiembre empiezas una nueva etapa en el gimnasio, ¡ahí van unos consejillos!

Márcate unos objetivos

Todo tiene un punto de partida y una meta. Plantéate cuál es tu objetivo final: ¿quieres perder peso? ¿Tonificar todo el cuerpo? ¿Convertirte en una estrella del culturismo? Todo está a tu alcance, pero hazlo in crescendo. ¡Lo primordial es ir progresando poco a poco! Otro factor clave para no desistir en el gimnasio es marcar unos horarios: resérvate esos días y horas a la semana y cumple el horario como si fuera cuestión de vida o muerte.

Comodidad ante todo

Otra de las cuestiones que más preocupa a la hora de apuntarse al gimnasio es el de la ropa. Sí, a nadie le gusta lucir ropa deportiva (a no ser que lo tuyo sea vivir al estilo poligonero). Pero está claro que no podemos ir al gimnasio ni en vestido ni luciendo tacones. Déjate de prejuicios y opta por ropa cómoda.

Sigue una dieta rica en proteínas

No nos cansaremos de repetirlo: ¡sigue una dieta equilibrada! Añade más proteínas para que tus jornadas en el gimnasio sean productivas. Recomendamos consumir más proteína los días que tengas pensado practicar deporte.

¡Ya verás lo bien que te sentará ir al gimnasio! La clave es la constancia y la motivación: ¡tú puedes con todo!