Todos hemos oído la expresión “c****** de miedo” desde pequeños; y, por supuesto, todos la hemos utilizado. Ahora bien, ¿tiene esta expresión alguna coincidencia con la realidad? ¿Es cierto que, cuando pasamos miedo, tenemos más ganas de ir al baño? ¿Puede ser el terror la mejor manera de combatir el estreñimiento?

Pues bien, resulta que sí que es verdad que el miedo puede ayudarnos a ir al baño con más facilidad –aunque no siempre –. Eso sí, tampoco es plan de que comiences a utilizar este método como tratamiento del estreñimiento, nuestras recetas ricas en fibra y nuestros consejos son más efectivos, ¡y no están acompañados del estrés que nos puede generar una peli de terror de las buenas!

Y ahora, vayamos al quid de la cuestión…

¿Por qué se dice “cagarse de miedo”?

Cuando sentimos miedo, o estrés, nuestro cuerpo puede responder de dos maneras:

Con el sistema nervioso simpático

Entramos en estado de alerta, nuestro ritmo cardíaco se acelera, sube nuestra presión arterial y nuestro metabolismo se viene arriba. Vamos, que estamos listos hasta para ir a la guerra si hace falta. Esto es lo que suele ocurrir ante situaciones de miedo o estrés. De modo que, en realidad, la expresión “cagarse de miedo” no tiene mucho sentido en la mayoría de las ocasiones.

Pero como cada cuerpo es un mundo y no siempre respondemos igual ante los mismos estímulos, puede que respondamos al miedo o el estrés de este otro modo, sobre todo si la situación es muy extrema:

Con el sistema nervioso parasimpático

Nos quedamos en shock, completamente paralizados, sin poder siquiera gritar o huir. Esto hace que nuestros esfínteres se relajen y nos “caguemos de miedo”.

Pero claro, también puede ser que perdamos el conocimiento y nos desmayemos, y nadie quiere eso.  El sistema parasimpático forma parte del sistema nervioso autónomo, y su objetivo es mantener el cuerpo en estado de relajación (a excepción del sistema digestivo y urinario, que se vuelven locos).

Estas reacciones tienen una explicación adaptativa.  Desde hace miles de años, cuando el hombre se ha enfrentado a peligros, lo mejor no era prepararse para luchar. Lo mejor era permanecer lo más quieto posible, sin hacer ruido, para pasar desapercibido.

Ante un enemigo que sabemos que puede con nosotros, igual lo más sabio es permanecer quietos, y no atacar; y eso el cuerpo lo sabe.

Mira, una cosa más que sabes

Y si ahora también te preguntas por qué, además de decir “cagarse de miedo”, decimos “mearse de risa”, la respuesta es exactamente la misma. ¡Así que ya sabes, ya tienes algo interesante y divertido que contar a tus amigos en la próxima quedada!