Semillas las hay de todo tipo: más tostadas, más alargadas, más redondeadas…Pero todas ellas aportan muchas propiedades al organismo. La fiebre por las semillas en la alimentación no ha hecho más que empezar, y cada vez son más los supermercados que las han incorporado en su oferta.

Pero cuando hablamos de semillas no solo nos referimos a la chía, el lino y el sésamo, entre otras. También se incluyen los frutos secos y legumbres como los garbanzos y las lentejas. Varios estudios científicos han elogiado el poder nutricional de las semillas para prevenir enfermedades cardiovasculares, el cáncer y para combatir el estreñimiento.

Tipos de semillas que debes incorporar en tu dieta

Legumbres

¿Qué haríamos sin ellas? Garbanzos, lentejas, judías blancas…Son un clásico en toda dieta gracias a su alto contenido en fibra, hierro y proteínas. Son un alimento muy saludable y versátil, ya que las podemos cocinar de muchas formas.

Frutos secos

Al igual que las legumbres, los hay de todo tipo. Son un tipo de semilla muy energética, alta en proteína vegetal y buenos para estimular la memoria. Según un estudio estadounidense, los frutos secos deberían consumirse con regularidad ya que reducen el riesgo de sufrir de enfermedades del corazón. 

Quinoa

Este tipo de semilla está indicado para celíacos ya que no contiene gluten. Su alto contenido hierro la convierte en una buena opción para vegetarianos, además de ayudar a combatir el estreñimiento gracias a la fibra que contiene.

Chía

Fuente de calcio y fibra, la chía es un tipo de semilla propia de Centroamérica. Muy usada en postres, batidos y ensaladas, se ha convertido en la semilla de moda. Y no nos extraña: entre sus beneficios destaca su alto contenido energético, su alta dosis de antioxidantes y sus propiedades antiinflamatorias. Además, ayuda a regular el tránsito intestinal. 

Lino

Estas semillas son ricas en fibra, Vitamina B y ácidos grasos omega-3, lo que se traduce en una mejora del estado del cabello, uñas y piel. Las semillas de lino también ayudan a perder peso y reducen el nivel de colesterol en sangre. También se recomiendan para mujeres con síntomas menopáusicos y para personas con problemas digestivos.

Sésamo

También conocido como ajonjolí en nuestro país, el sésamo es un tipo de semilla muy usada en Oriente. Es fácil de encontrar en postres y dulces, pero cada vez hay más recetas que lo incorporan en ensaladas y guisos. Es rica en fibra, calcio, hierro y magnesio.

Y tú, ¿a qué esperas para incorporar semillas a tu alimentación? ¡Pronto notarás sus beneficios! No olvides consultar nuestros consejos y recetas ricas en fibra en el blog, ¡te esperamos!